nexus_one

Olvídese sobre el teléfono de Google: el Nexus One es meramente un paso en la estrategia a largo plazo del cómputo móvil. Y uno bien puede olvidar que el teléfono del gigante de las búsquedas salga dos años y medio después que el iPhone. La presentación del día de ayer mostró el futuro: un teléfono diseñado por Google y vendido por Google. Después de todo es lo que muchos esperaban que pasara dentro de Internet.

Lo que ocurrió en el edificio 43 este martes pasado fue mostrar otro teléfono con Android: sin duda bonito, con diseño de hardware por el fabricante de teléfonos inteligentes HTC y características de software que pronto estarán en otros teléfonos Android, con hardware avanzado, como en el caso del Droid. La verdadera historia es probablemente menos excitante que un teléfono que liquide al iPhone, lo que muchos desearían que pasara, que Apple tuviese competencia en este terreno. Pero es claro que Eric Schmidt, CEO de Google, aprendió algunas cosas sobre la competencia en su paso por la industria de la tecnología.

Lo que Google está tratando de hacer es encarrilar a Apple en un período de años haciendo énfasis en teléfonos abiertos con tiendas de aplicaciones abiertas que puedan ser vendidas por una variedad de canales, corriendo además un sistema operativo de código abierto. Y por si fuera poco esto, también están tratando de reinventar la manera en que los teléfonos móviles son vendidos en los EEUU.

Para hacer esto, Google tiene que hacer dos cosas, primero: mostrar que los consumidores están ansiosos de tener un canal de distribución para los celulares que no esté controlado por los carriers, quienes nunca se rendirán en su intento por controlar acceso y precio de los teléfonos, a menos que la demanda de los usuarios los obligue a otra cosa; segundo: continuar su estrategia de promover software para dispositivos móviles que sean útiles y de calidad.

Google está orgulloso, sin duda, de su Nexus One. Pero ellos no construyeron el teléfono, lo cual, a todo esto es una modesta mejora en la generación actual de teléfonos Android. De acuerdo con una fuente familiar al proceso, el Nexus One se diseñó por empleados de One & Co, una firma de San Francisco, adquirida en el 2008 por HTC. Andy Rubin, vicepresidente de ingeniería para Android en Google, y líder de este proyecto, dijo a GigaOm que “no hay ingenieros industriales o de hardware en mi equipo“. Así entonces, Google no hizo su propio hardware por lo menos para este teléfono, aunque no se descarta que para versiones ulteriores decida realizar su propio diseño de hardware. Por el momento lo que hizo Google fue especificar los requerimientos de hardware que necesitaba para poner su software.

T-Mobile y Verizon son ya dos empresas que apoyan el lanzamiento del Nexus One. Y todo aparece color de rosa para Google y sus socios. Sin embargo, no nos confundamos. Google pretende como meta final crear un plan de negocios en donde los teléfonos más sofisticados con Android, sean creados por compañías como Motorola, HTC, etc., y se vendan a través de malls virtuales de todo tipo en donde los carriers, T-Mobile, Verizon, AT&T, etc., tengan que competir porque los poseedores de dichos teléfonos se liguen a un plan con alguna de esas compañías.

Om Malik, de GigaOm, indicó que tras bambalinas Motorola y Verizon están molestos porque los planes de Google sobre futuros teléfonos Nexus One, implica entrar en el corazón del mercado de la telefonía inteligente. Por el momento, los carriers tienen un trato para vender los teléfonos del fabricante del hardware y del software exclusivamente para sus redes, esperando que los usuarios liguen contratos por dos años con el servicio de datos. Sin embargo, Google propone un modelo de negocios en donde usted elige su teléfono y de manera separada elige el carrier de su interés o conveniencia, todo sin tener que salir de su casa.

En otras palabras, esto será como comprar una PC. Por ejemplo, Comcast no tiene un trato exclusivo con Dell en donde si usted quiere una de sus máquinas, tiene que atarse a un plan de dos años de módem por cable. Esto significa, en el terreno del teléfono celular, que los carriers tendrán que competir en precio y calidad de sus redes inalámbricas, en lugar de obtener tratos exclusivos por distribuir el teléfono de moda en ese momento.

Google dice que esto fue lo que causó que el Internet basado en la PC floreciera, y si se quiere que el Internet móvil haga lo mismo, se necesita que alguien rompa con la política tradicional de los carriers, los fabricantes de teléfonos y los proveedores de software. Pero… ¿funcionará esto? después de todo por el momento Google está haciendo lo contrario a lo que son sus planes a largo plazo: está ofreciendo un excelente teléfono a través de un canal exclusivo atado a un carrier. Más adelante, en la primavera del 2010, el Nexus One podrá ser vendido por Verizon, pero como es difícil vender teléfonos desbloqueados CDMA (tecnología Verizon), porque no usan tarjetas SIM removibles como en la familia de teléfonos GSM, entonces los que compren con Verizon estarán atados a un contrato de dos años, y Verizon confirmó ayer martes que no se venderá su teléfono más que en la tienda de Google.

Pero Rubin dijo, en una sesión de preguntas y respuestas, después del evento de este martes, que Google tiene que estar primero en el juego antes de poder cambiar las reglas del mismo. Ligó además el potencial para este tipo de estrategia a la misma revolución que ocurrió cuando nació Amazon.com, quien de alguna manera logró vender productos por Internet sin necesidad de tenerlos en la tienda primero. Esto permitió a Amazon eliminar el problema de mantener una tienda física en donde estuviesen todos los productos, permitiendo a los consumidores más flexibilidad en sus compras.

No se espere que Google venda toneladas de Nexus One en el 2010. Rubin le dijo a GigaOm que él piensa que la compañía podría vender unos 150,000 teléfonos este año, lo cual es una fracción de los 1.8 mil millones de teléfonos inteligentes que Pyramid Research ha dicho que podrían venderse en el futuro próximo de cinco años. Otra cara simpática de este teléfono para Google es que si esta estrategia no funciona, el Internet móvil bien podría llevar anuncios para subsidiar el pago de los planes de datos. Sin duda el futuro en el campo de la telefonía inteligente está aún por verse.

Anuncios