Pues el siguiente sistema operativo de Android (por si no pensaban que ya hay muchas versiones de él) para teléfonos móviles aparentemente será una mezcla entre el 2.3 Gingerbread y el 3.0 Honeycomb, y no, el título de este nuevo software no perderá la tradición de ser nombrado como algún rico postre.

En entrevista con PhoneScoop, el director de ingeniería en Android, Dave Burke, habló respecto a algunas características que el nuevo SO “I” (que es lo único que se ha adelantado sobre el nombre, además del hecho de que se refiere a “algo” que se pide después de la comida –¿alguien dijo Ice-Cream?-) tendrá para los móviles que lo adopten.

Además de mezclar las versiones para teléfono y tablet, esta plataforma usará el “action bar” de Honeycomb que provee de botones específicos para cada aplicación, cambiando conforme se alterne entre programas. Así se reemplaza el comando de “presionar y sostener”, excepto para operaciones de “arrastrar y soltar”.

La “system bar” en la parte de debajo de las tabletas con Android 3.0 podría no estar presente en los smartphones; lo que sí se usará será el estilo visual de “holograma” que usa Honeycomb, así como la opción para multi tarea que muestra una pre-visualización de cada aplicación que está corriendo.

Gingerbread, que será la otra parte mezclada, debutó el año pasado con el Google Nexus S, el sucesor del Nexus One. A pesar de ser una plataforma mejorada, no muchos teléfonos han tenido aún el privilegio de poderse actualizar de la versión 2.2 a la 2.3 de Android.

Ahora que se lance Ice-Cream (a falta de nombre oficial), habrá que ver cuántos teléfonos se quedan en el camino por no poder actualizar al nuevo SO, ya que, lamentamos informarles, no todas las marcas que usan Android permiten que sus dispositivos empleen las nuevas versiones de la plataforma de Google.